lunes, 11 de abril de 2011

EL MITO DE LA AMISTAD.

¿Os habeis parado a pensar alguna vez en los amigos que teneis?, no me refiero a ese tipo con el que quedas a tomar cañas una vez al mes, o a esa otra persona que te llama cada tres meses por obligación, ni a esa legión de desconocidos que adornan tus "amigos del facebook". Me refiero a amigos de verdad, gente que daría cualquier cosa por verte reir, por ayudarte. Amigos que se dejan la piel cuando alzas la voz por el dolor. Ese lobo que busca tu ahullido en las noches dolorosas....Seguramente podrás contarlos con una mano, y es más que probable que te sobren la mitad de los dedos.

Yo pasé mi juventud predicando a los cuatro vientos, que el amor no podía ser comparable a la amistad. Que el amor tenía fecha de caducidad, y que la amistad era algo eterno, que solo se apaga, cuando tu vida se apaga. Aquella época mi cabeza estaba llena de pájaros. El amigo que veía menos a la pandilla a causa de su novia se convertía en un auténtico calzonazos, y en el punto de mira de todos los chistes. Yo creo que no tuve esos problemas. Así me fue. Que basé mi vida en cuatro ideas estúpidas acerca de la amistad, y acabé sentado en el precipio de los fracasos.

Recuerdo con cariño a los amigos del cole, y a los de la calle. Jamás se mezclaban, era curioso. Recuerdo que me preguntaban ¿Tú cuantos amigos tienes?, y siempre respondía ¿En el cole o en la calle?. Y la verdad, en aquella época mis amigos no cabían ni juntando los dedos de las manos y los de los pies. Los del cole se esfumaron cuando el instituto llegó a nuestras vidas. Y los de la calle aguantaron hasta bien cumplida la mayoría de edad, los buenos algo más. Los mejores recuerdos, los tengo guardados allí, en la calle. Y es que nunca me cansaré de decir que los amigos que tienes con once años, no los tendrás jamás.

Con el tiempo, las novias, o la creación de diferentes lazos; bien en la universidad, o bien en el instituto, te llevan a crear otras pandillas, y aquellos renacuajos que llevaban media vida pegado a tí, comienzan a frecuentar otros lugares, y pasas de verte siete días a la semana, a verte siete veces al mes, y los paréntesis se hacen cada vez más y más grandes hasta que solo queda nostalgia.

Y sigue llegando gente a tu vida. Y entras en la época de los garitos, de las chicas. De las reuniones de los sábados alrededor de media docena de botellas, bajo la luz de la luna a orillas del Ebro. Y los tragos hacen que brindes con la amistad. Y sientes de nuevo que los amigos son la parte fundamental de tu vida. Y planeas las primeras vacaciones a la playa, y juras "amor eterno" a ese puñado de magníficas personas que te valoran, e incluso te llegan a idolatrar porque tu personalidad es la hostia y haces el ímbécil mejor que ninguno. Te dejas la piel en transformar sus lágrimas en sonrisas, en protegerlos cuando se monta el típico jaleo entre borrachos.....y de repente un día, te pones enfermo y aquel teléfono que sonaba cada jueves para planear el sábado, deja de sonar. Ni una llamada, ni una visita, ni un leve síntoma de preocupación hacia quien hace tres semanas era tu amigo....Y tu enfermedad se hace más y más larga, y sigues solo, mirando la luna desde tu habitación. La misma luna que vió como te juraban "amor eterno" alrededor de aquella media docena de botellas. Terminas asimilando que has perdido el tiempo, y que el rumbo que has de tomar no es ese. Y el amor te da un abrazo y te perdona todo lo que has dicho sobre él. Te endulza los días, y la vida vuelve a ser rosa. La vida te ha dado una hostia, pero el amor te da una oportunidad.

Al salir de esa habitación, mi vida comenzó a cambiar de forma repentina. Conocí a la mujer de mi vida, abandoné mi vieja habitación y comencé a vivir por y para mí. Destruí el mito de la amistad. Rompí los candados que tenía oprimiendo mi cabeza y volé, volé muy alto. Mi vieja vida se quedó sentada en aquella banqueta donde tantos relatos escribí, donde tantas veces tuve que coser aquel corazón hecho trizas, donde la soledad de aquel año no me dejaba ver el camino. Y al fin vi la luz, y entendí mejor que nunca por donde debía ir.


10 comentarios:

Mafalda dijo...[Responder]

Se me ha puesto la piel de gallina, precioso, es que no tengo adjetivos para describirlo. Me he sentido tan tan identificada, pero jamás hubiese podido escribirlo tan bien como tú. El amor es lo principal, a mí la vida tmbn me ha enseñado que la amistad no es eterna. El amor no sé si será eterno pero llena mucho y la persona a quien amas tmbn es tu mejor amigo. Besos

Duna dijo...[Responder]

Un genial relato que demuestra que en las buenas estamos todos pero en las malas.. se demuestra quien es amigo y quien no.
Yo también me quedo con el amor y la familia. Un besote

Alury dijo...[Responder]

A causa de las circunstancias que me tocó vivir de niña, soy una persona que nunca ha podido cuidar de sus amistades... Creo que, hoy por hoy, no tengo ningún amigo.

Siempre tuve poco tiempo libre y se lo dediqué prácticamente todo a mi familia y, en la actualidad, tengo que sumarle a mi chico...

Hay gente que tiene el don de saber cuidarlas y de dejarse cuidar y otros, como yo, somos más dejados y pasamos mucho más de los que nos rodean.

Soy consciente de que es un gran defecto pero, algo que nunca aprendí a hacerlo... ahora cuesta más.

Saludos

Yania dijo...[Responder]

Jo tu historia entristeze y alegra a la vez. Dices en alto lo que muchos nos decimos para nosotros.

Siempre nos quedará el recuerdos de esos años de amistad, pero yo, hoy, me quedo con el AMOR. ¿Porque? Es quien está ahi siempre, para lo bueno, para lo malo y para todo. Los amigos para tomar algo o alguna conversación... pero jamás podrán estar a la altura. Y quien diga lo contrario, es porque aún no apareció en su vida esa persona por la que daría cualquier cosa.

Todos, tarde o temprano, escogemos la misma opción. ;)

natu dijo...[Responder]

Es tan sierto todo, creia tener un millon de amigos en realidad nunca los tube asta que llego mi amor.
Mi amigo de todos los dias y horas mi compañero de viajes y de sueños.
la persona que llora y rie a mi lado.
Te felicito por como escribes me encanta. Besitos

DANI dijo...[Responder]

Me alegro de que te hayas dado cuenta de eso, pero ya sabes cual es el siguiente escalon, verdad??? (una pista, llevan pañales) ja ja ja

Pero a los amigos no lo dejes nuca eh tio ;)

Un abrazo enorme

ValkiRia dijo...[Responder]

Hacía mucho que no pasaba por aquí, y como siempre ha sido un placer poder leerte. Se nota que hablas con el corazón, y eso no puede decirlo todo el mundo.

Yo también soy de las que piensan que la amistad dura para siempre, pero he de confesar que hay días que esa creencia se tambalea...

DANYGIRL dijo...[Responder]

Con el amor se puede vivir para siempre... con solo la amistad no. Eso es lo que yo pienso al menos.

Anónimo dijo...[Responder]

Yo tengo amor y tengo amistad. Para mi, mi novio es lo mas importante pero mis amigos también. Y hablo de los buenos amigos, los que me aportan cosas positivas, los que me llenan y con los que me compenetro. No todos mis amigos son así. Y los cuento con los dedos de la mano. Pero hay dos o tres por ahí que realmente se preocupan por ti y te quieren. A los amigos también se les dice "te quiero" y es tan bonito como el que le digo a mi novio.
Un minimundo con tu pareja nunca es sano. Y no lo digo yo..los grandes expertos están ahí para esto.

Un saludo Miguel =)

MORLA dijo...[Responder]

eres un verdadero poeta! estoy contigo, a veces los desengaños de la amistad duelen casi tanto o más que un desengaño por amor. Pero al fin y al cabo es amor también, no? lo que sí es cierto es que me sobran los dedos de una mano para contar los que sé que están ahí...
te sigo...